Entre 2010 y 2022, las redes
sociales han experimentado un cambio significativo en la forma de interactuar.
La evolución ha permitido a los usuarios construir perfiles y establecer
conexiones, facilitando tanto la comunicación pública como privada. Esta interacción
se ha potenciado mediante el uso de diversos soportes que permiten compartir
una amplia variedad de mensajes y contenidos. La comunicación tradicional
basada en medios unidireccionales (como la TV o los periódicos) ha dado paso a
un modelo bidireccional. En las redes sociales, la audiencia ya no es pasiva;
los usuarios pueden interactuar directamente con las marcas, figuras públicas o
instituciones, generando conversaciones en tiempo real. Esta evolución se ha
dado a través de diferentes generaciones, las cuales son las siguientes:
Generación silenciosa (1925-1944), Baby Boomers (1945-1965), Generación X
(1964-1980), Generación Y o Milenials (1980-2000), Generación Z (2001-2011) y
por último la Generación Alpha (2012-actualidad).
Las redes sociales no dejan de
transformarse constantemente lo que provoca que los anunciantes lo utilicen
como una estrategia de marketing es por ello que en la actualidad los usuarios
se han convertido en el centro de los movimientos de las redes sociales y las
empresas que están dispuestas a invertir en mecanismos de escucha e
interlocución por el canal preferido de cada cliente, con el fin de conocerlo
mejor y personalizar al máximo las interacciones. La interacción en redes
sociales ha aumentado con usuarios más activos que generan continuamente
contenido propio, principalmente en formato audiovisual. Este formato ha
superado al visual o auditivo y las plataformas que mejor han conectado con los
usuarios permiten compartir diversos contenidos, por ejemplo, empresas
como Netflix y Amazon utilizan las redes sociales no solo para publicitar
productos, sino para recibir retroalimentación instantánea de sus consumidores.
El desarrollo final de las Redes
Sociales se produce a partir de la Web 3.0 o semántica, que permite interpretar
los perfiles y las necesidades de cada usuario, entrando en cuestiones como la
IA, la gestión del conocimiento y la personalización a través de algoritmos.
Sin embargo, la Web del 2021 es la del sistema operativo, similar en capacidad
de procesamiento al cerebro humano: la Web 4.0. Ésta abre la puerta al manejo
mediante voz, el diálogo del usuario con la web, implantes neuronales o el
conocido dispositivo de visualización Google Glass. La innovación tecnológica y
los dispositivos digitales han modificado el patrón social de forma definitiva.
Las cuestiones socioeconómicas y políticas están cada vez más influenciadas por
los usuarios, cuyo rol ha cambiado al convertirse en protagonistas clave. Este
fenómeno se debe al crecimiento exponencial de los datos digitales (Big Data)
que generan a diario a través de múltiples dispositivos. (Suárez y García,
2021).

